Los principios y los valores de nuestra cooperativa anteponen la primacía de las personas por encima del capital. Lo mejor de Extremeña de Pistachos es, sin duda, su base social; una familia de pistacheros de diversos puntos del suroeste peninsular que participa en la toma de decisiones desde la igualdad, la claridad y la transparencia que se siente orgullosa de su cooperación. El pistacho nos une es una realidad.
Nuestra cooperativa nace con el propósito de combatir el enorme reto de garantizar la competitividad y rentabilidad de nuestro pistacho, ofreciendo un amplio abanico de servicios que nos distingue del resto y genera un valor añadido extra para nuestros socios.
Nuestra cooperativa nace arraigada al territorio, constituyéndose en motor económico, social y medioambiental de nuestra región, llevando la sostenibilidad por bandera. Nuestro beneficio es el beneficio de nuestros agricultores, como socios propietarios que son, con todo lo que ello conlleva para mantener nuestro medio rural vivo y luchar contra la despoblación.